10.23.06
La dalia negra

Dirección: Brian De Palma. Países: USA y Alemania. Año: 2006. Duración: 120 min. Interpretación: Josh Hartnett (Bucky Bleichert), Scarlett Johansson (Kay Lake), Aaron Eckhart (Lee Blanchard), Hilary Swank (Madeleine Linscott), Mia Kirshner (Elizabeth Short), Mike Starr (Russ Millard), Fiona Shaw (Ramona Linscott), Patrick Fischler (Ellis Loew), James Otis (Dolph Bleichert), John Kavangh (Emmett Linscott), Anthony Russell (Morrie). Guión: Josh Friedman; basado en la novela “The Black Dahlia” de James Ellroy.
Hay una serie de cineastas consagrados hoy en día a los que se les tienen que exigir unos mínimos de calidad en sus trabajos. Brian de Palma, indudablemente, es uno de ellos. Tanto por la carrera que lleva a sus espaldas como por las virtudes que le presuponemos y que no hemos visto decaer tampoco a lo largo de estos años.
Es por ello que afrontar La dalia negra y decepcionarse ligeramente es todo uno. Una cinta que viniendo de otro director podría parecer algo pasable, con sus defectos, aquí se acentúa al tener una expectativas mayores.
Basada en un relato de James Ellroy (el mismo que se saco de la manga L.A. Confidential, magníficamente adaptada por Curtis Hanson) la acción nos sitúa en el Los Angeles de los años cuarenta, sacudido por un horrible asesinato que dos policías se encargaran de investigar.
Los dos protagonistas, Lee Blanchard (Aaron Eckhart) y Bucky Bleichert (Josh Hartnett) junto a la compañera de Lee, Kay Lake (Scarlett Johansson), son los encargados, en un principio de llevar el peso de la cinta. Pero ya en este momento caemos en el primero de los puntos de desacuerdo con el realizador ya que en ciertos pasajes no sabemos quien es realmente el protagonista: Lee, Bucky… Tampoco sabemos si el personaje de Kay aparece y desaparece del relato por arte de magia de manera justificada.
A pesar de todo la trama encierra puntos de misterio que poco a poco llevan a desenmascarar las intrigas del mismo. La cinta avanza con una cierta arritmia alternada por momentos brillantes marca de la casa (esa escena previa a una cena en la que asistimos en cámara subjetiva a la presentación de la familia de la femme fatale, una correcta Hillary Swank en el papel de Madeleine Linscott) en los que de Palma muestra de nuevo un gran control del aspecto visual y del uso de determinados recursos.
Pero es a lo largo del guión en el que advertimos el gran lastre de la película. El realizador parece no tener claro que vertiente tomar en su versión de la novela de Ellroy y por momentos nos lanza de lleno a la investigación policial mientras que en otros parece que el personaje de Bleichert y su particular obsesión con el asesinato es lo que interesa. En todo caso, parece claro que el realizador no ha sido capaz de dar con la fórmula para unir ambas líneas argumentales de forma exitosa.
Así pues, ¿estamos ante una mala cinta? No me atrevería a darlo por sentado con total certeza pero si es cierto que estamos ante un de Palma en horas bajas, con grandes lagunas argumentales y de definición que solo puede subsanar con su buen hacer visual. En todo caso, y de eso no hay duda, es una cinta que merece ser vista.
Antes de que se me olvide, no quiero olvidar el gran trabajo (sino el mejor) que realiza Mia Kershner como la Dalia. Desde el tremendo magnetismo que irradian sus ojos, capaces de hipnotizar a cualquiera en sus constantes apariciones en blanco y negro, hasta lo creíble que resulta como joven ingenua y atrapada en esa fábrica de pesadillas que es Hollywood.
10.22.06
Se acabó
10.21.06
JSA (Joint Security Area)

Dirección: Park Chan-Wook. País: Corea del Sur. Año: 2000. Duración: 110 min. Interpretación: Yeong-Ae Lee (Mayor Sophie E. Lang), Byung-Heon Lee (Sargento Lee Soo-Hyeok), Kang-Ho Song (Sargento Oh Hyeong-Pil), Tae-Woo Kim (Nam Sung-Shik), Ha-Kyun Shin (Yeong Woo-Jin). Guión: Park Chan-wook, Seong-san Jeong, Hyeon-seok Kim y Mu-yeong Lee; basado en la novela de Sang-Yeon Park.
Antes de su exitosa y premiada trilogía de la venganza, Park Chan Wook ya se había labrado un nombre y un prestigio gracias a proyectos como el que nos ocupa. JSA, taquillazo en el momento de su estreno en Corea, es la historia trágica de cuatro soldados (dos de Corea del Norte y dos de su homónimo del Sur) que traban amistad trabajando en la frontera. Siguiendo unas pautas visuales que nos recuerdan mucho a sus films posteriores (aunque quizás con cierto abuso de la cámara lenta en determinados momentos), su director se muestra una vez más como uno de los realizadores mas occidentalizados de su país.
La cinta gira alrededor de un conflicto diplomático entre las dos Coreas. Por lo que se nos cuenta nada mas empezar, sabemos que un soldado del sur ha sido secuestrado en un puesto fronterizo en el norte y que tras un tiroteo ha conseguido escapar. Partiendo de la base de conocer el fin de la historia, pasamos a conocer los hechos tal y como sucedieron lo que, en una decisión bastante acertada, otorga mas belleza a la relación que se establece entre los soldados al conocer su final trágico.
Lo que sucede es algo tan sencillo como que cuatro hombres encargados de vigilar la frontera traban amistad y se reúnen cada noche. A partir de aquí veremos un canto a la unificación de las dos coreas encarnado en estos cuatro amigos que dejan la política de lado para establecer vínculos afectivos mas allá de sus hipotéticos puntos de vista divergentes sobre sus respectivos países.
Pero el mensaje que nos transmite Park Chan Wook no deja mucho lugar a la esperanza. No a la presente generación de coreanos, por lo menos. Un trágico incidente en la garita donde se encuentran los soldados Serra el que trunque la relación de los soldados y prenda la chispa de la crisis diplomática.
Más allá de lo que nos muestra en la cinta, queda claro repetidas veces que las actuales generaciones de dirigentes no parecen las adecuadas, en visión del propio Park, de llevar a cabo la tarea de unificación. Si hay esperanza está en gente como los cuatro protagonistas, capaces de anteponer la política a las relaciones humanas.
Un gran fallo tiene JSA, y es lo complicado de su narración durante los primeros minutos. A una audiencia no oriental le costara seguir los primeros minutos donde asistiremos a un baile de nombres y a continuos viajes en el tiempo que no quedan muy definidos.
Aún así, para los seguidores del director coreano, Joint Security Area es otra joya que no se deben perder.
A Scanner darkly

Dirección: Richard Linklater. País: USA. Año: 2006. Duración: 100 min. Interpretación: Keanu Reeves (Bob Arctor), Robert Downey Jr. (Jim Barris), Woody Harrelson (Ernie Luckman), Wynona Ryder (Donna Hawthorne), Rory Cochrane (Charles Freck). Guión: Richard Linklater; basado en la novela de Philip K. Dick.
A Scanner Darkly es la segunda incursión de Richard Linklater en los largometrajes a través de la rotoscopia, técnica consistente en animar el celuloide grabado a partir de imagen real. Gracias al uso de la misma, el director consigue crear una atmósfera alucinógena muy acorde con las vivencias de los personajes del film. Pero a esto llegaremos más tarde.
Basado en un relato corto de Philip K. Dick, Linklater nos muestra otra de esas sociedad perfectamente controladas y monitorizadas hasta el punto de no saber realmente si hablamos de presente o futuro teniendo en cuenta que muchos de los métodos de control que se utilizan ya están en boga. A pesar de todo, y de forma acertada, la intención del director no es mostrar desasosiego en el espectador a partir de un futuro (realidad) opresor sino poner en alerta al público sobre las nuevas y aterradoras prácticas que se pueden llevar a cabo en este tipo de sociedades.
La sustancia D es la nueva droga de moda en la sociedad. Capaz de aletargar al individuo y dejarle totalmente desposeído de su intelecto, esta causando estragos en una sociedad que no ve forma de erradicar su producción debido a que los agentes antidroga son incapaces de llegar a los productores. Paralelamente a esta caza contra los productores / proveedores de dicha droga se narra la historia de Bob Arctor, agente antidroga que tiene una vida cada vez mas monótona. Sus amigos están más cerca de la locura que de la realidad y su novia le rechaza en la cama.
Bob, agente antidroga, entrará en un laberinto kafkiano cuando su superior le obligue a investigarse a sí mismo, lo que llevará a que alguno de sus amigos le venda ante la policía*. Es sobre este juego de dobles identidades, de manías persecutorias y de alucinaciones sobre el que gira A Scanner darkly.
El único problema que tiene la cinta puede deberse a una falta de concisión en ciertos momentos, y a alguna que otra bajada de ritmo e interés en la trama. No todo puede ser perfecto en la cinta de Linklater, y el hecho de estar basada en un relato corto nos sugiere la fuente de estos problemas que relatamos, que se hacen evidentes al trasladarlos a un guión de cien minutos.
Tengan mucho ojo con el desenlace. No lo reventaremos desde aquí pero nos pareció un gran acierto y una revelación realmente aterradora sobre los usos y costumbres de algún que otro Estado futuro.
(*) ¿Qué como se lleva a cabo esta caza que no tiene ningún sentido? Aquí es donde entra la rotoscopia en funcionamiento. Los riesgos del traje de Arctor le obligan a vestir ropas de camuflaje que constantemente cambian su apariencia física por lo que es imposible saber quien se esconde tras esta mascara. Una vez sabido esto, imagínense como debe ser el tener que perseguirse a uno mismo, o tomar declaración a un amigo personal que actúa como topo.
10.20.06
El festival del humor de José Mari
Creo que todos estáis ya al día con la última del ínclito ex presidente. Para los que no lo han visto aquí tienen el documento. Me gustaría saber si este hombre realmente se da cuenta que se esta convirtiendo en un icono de pitorreo nacional, al estilo de esas películas que de tan pretenciosas acaban siendo comedias involuntarias.
Sobran los comentarios.
Hijos de los hombres

Dirección: Alfonso Cuarón. Guión: Alfonso Cuarón, Timothy J. Sexton, David Arata, Mark Fergus y Hank Ostby; basado en la novela “Children of men” de P.D. James. Países: Reino Unido y USA. Año: 2006. Duración: 109 min. Interpretación: Clive Owen (Theo), Julianne Moore (Julian), Michael Caine (Jasper), Chiwetel Ejiofor (Luke), Charlie Hunnam (Patric), Claire-Hope Ashitey (Kee).
Que de distopías futuristas tenemos últimamente las producciones cinematográficas no lo puede negar nadie. Hay ejemplos a puñados, con mejores o peores resultados, pero el que nos presenta Hijos de los hombres llama la atención de primeras por algo tan sencillo como su planteamiento: en el año 2027 la humanidad lleva 18 años sin haber visto el nacimiento de un niño.
Poco más nos dice el guión sobre como esta el mundo en esa fecha, sólo sabemos que las cosas van bastante mal. Sabemos que ha habido una epidemia de gripe, que algunas ciudades han sufrido grandes tragedias… pero a Cuarón no le interesa el envoltorio sino la historia, algo que nos parece bastante acertado.
De esta manera nos embarcamos en la vida de Theo (Clive Owen), antiguo militante antisistema y que ahora lleva una vida normal. Pero Theo se verá envuelto en una trama entre varios grupos por hacerse con el control de la persona más preciada en todo el planeta: Kee. Una jovencita que representa la última esperanza de la raza humana.
Rodada con un ritmo vertiginoso en el que no por ello la narración tiene carencias, Cuarón destaca en casi todos los campos que abarca, desde los dos maravillosos planos secuencia que abren y cierran la cinta (mucha atención con el segundo, digno de estudio) hasta las momentos más personales. Un prodigio de dirección que se recordará como una de las mejores de este año, sin duda alguna.
Así, sin pretender llenar su cinta de discursos antigubernamentales por parte de los personajes, lo que sería una obviedad dado lo claro que deja su visión del futuro el director con la ambientación, el mexicano nos pinta un futuro desolador y con pocos visos de esperanza. La humanidad, lejos de unirse en pos de una solución que arregle el drama de su pronta desaparición se enzarza en más y más conflictos. No acaba aquí la cosa, ya que por si esto fuera poco gobiernos como el ingles llevan a cabo limpiezas étnicas entre sus filas.
Pese a todo siempre queda un resquicio para la esperanza como demuestra el plano final. Aun así la palabra que se puede leer en la cubierta del barco es cuanto menos premonitoria: Mañana. Hoy, el mundo tiene demasiados problemas de los que ocuparse.
El hundimiento

Dirección: Olivier Hirschbiegel. Guión: Bernd Eichinger; basado en el libro “El hundimiento: Hitler y el final del Tercer Reich” de Joachim Fest; y en el libro “Hasta el último momento: La secretaria de Hitler cuenta su vida” de Traudl Junge y Melissa Müller. País: Alemania. Año: 2004. Duración: 150 min. Interpretación: Bruno Ganz (Adolf Hitler), Alexandra Maria Lara (Traudl Junge), Corinna Harfouch (Magda Goebbels), Ulrich Matthes (Joseph Goebbels), Juliane Köhler (Eva Braun), Heino Ferch (Albert Speer), Christian Berkel (Schenck), Matthias Habich (Werner Haase), Thomas Kretschmann (Hermann Fegelein), Ulrich Noethen (Heinrich Himmler).
En una escena hacia la mitad de la cinta, la mujer de Joseph Goebbels afirma que no hay vida más allá del nacionalsocialismo, y que por ello sus hijos no deben sobrevivir al fin del régimen.
Como si nos sumergieran dentro de esa premisa, El hundimiento narra las ultimas horas de un sistema político para el que no hay nada más allá de él, o sin él, mejor dicho. En este punto es interesante hacer una reflexión sobre cual puede ser el punto de vista más acertado para recrear tal evento: ¿centrarse tan solo en la figura máxima, Hitler, o dar una visión mas global?
El guión de Bernd Eichinger no se anda con reparos y toma la segunda vía, si acaso la mas acertada para mostrar como toda una forma de entender el mundo se derrumba: asistiremos desde el principio al asedio que sufre Berlin por las fuerzas comunistas sintiendo la sensación de agobio en todo momento y todo ello sin ver a un soldado rojo hasta los minutos finales de la cinta.
El hundimiento nos deja, además, una magnifica interpretación del dictador alemán a cargo de Bruno Ganz. Ya se le ha alabado desde muchos sectores así que tan solo nos limitaremos a destacar el enorme trabajo del alemán por crear a un Hitler sombrío, enfermo y de vuelta de todo. Un hombre comprensivo con los suyos pero implacable contra el resto.
Aún así, si un punto negativo tiene la cinta es quizás la excesiva duración del metraje, en el que llega un momento hacia la mitad del mismo donde parece dar vueltas sobre sí misma sin saber que rumbo tomar. Ciento cincuenta minutos son muchos para una cinta en la que hay que saber mantener la tensión con más ahínco aún que en obras más cortas, algo que Olivier Hirschiegel no consigue.
Pese a todo, El hundimiento es una cinta más que recomendable, tanto por el retrato de un mundo en declive como por la maravillosa recreación de Adolf Hitler en pantalla.
Los científicos cargan de nuevo

Dentro de un mes exactamente verá la luz un recopilatorio de We are Scientists con remixes, rarezas y hasta versiones titulado Crap Attack. Dentro de esta última parte podremos escuchar temas de The Ronettes, Art Brut y… el Hoppipolla de Sigur Ros (¡!).
Esperaremos con ganas esta nueva entrega de los californianos, un grupo gamberro, simpaticón y que nos parece de lo más bailable dentro de lo que escuchamos el pasado año.
El tracklist será:
“Ram It Home”
“Surprise”
“The Great Escape” (The Silence Remix)
“Mucho Mas”
“Call Back Under The Sea”
“Hoppipolla”
“Bang Bang Rock & Roll”
“Nobody Move, Nobody Get Hurt Under The Sea”
“Sie Hat was Vermisst”
“Be My Baby”
“This Scene Is Dead” (Pete Predictable Remix)
“History Repeats”
Vía: Muzikalia
10.18.06
Las invasiones bárbaras

Dirección y guión: Denys Arcand. Países: Canadá y Francia. Año: 2003. Duración: 99 min. Interpretación: Rémy Girard (Rémy), Stéphane Rousseau (Sébastien), Marie-Josée Croze (Nathalie), Marina Hands (Gaëlle), Dorothée Berryman (Louise), Johanne Marie Tremblay (Constance), Yves Jacques (Claude), Pierre Curzi (Pierre), Louise Portal (Diane), Mitsou Gelinas (Ghislaine) . Producción: Denise Robert y Daniel Louis. Música: Pierre Aviat.
Remy afronta los últimos días de su vida postrado en una cama. Remy ha hecho todo lo que ha deseado en esta vida: ha estado con varias mujeres, ha viajado, ha bebido buen vino, ha leído… ¿qué le queda ahora?
Bajo esta mas que interesante premisa se desarrolla Las Invasiones Bárbaras, ganadora del Oscar a la mejor cinta extranjera y de otros premios relevantes. Cierto es que da el pego como cinta llamada a agradar a todos los públicos ya que es un producto ciertamente impersonal donde se tocan muchos palos de la baraja sin profundizar en ninguno, acabando en un drama ya anunciado.
Aun así la cinta deja un regustillo amargo a algo que podría haber sido muy superior. En primer lugar no queda clara la dirección que quiere tomar el director durante su desarrollo, ¿quiere hacer una critica del siglo XX?¿pretende hablar del inicio del fin del imperio americano, en una escena totalmente fuera de contexto?¿quiere decantarse por el drama de Remy?¿o por el de su hijo?
Así, dando bastonazos como un ciego, la cinta va pasando con algunos diálogos muy ingeniosos, todo sea dicho. Si algo destaca de la misma es el hijo de Remy, Sebastien (Stéphane Rousseau), hombre al que la vida le ha sonreído; poseedor de una gran riqueza. Sebastien no se detiene ante nada, todo lo consigue a través del dinero, excepto la vida de su padre. Y aun así, siendo tan diferente a su progenitor, acaba cayendo en uno de sus errores cuando todo acaba.
Nos quedamos pues, con ganas de mas. Quien sabe si con algo más de metraje o con un guión mejor definido, Las invasiones bárbaras habría sido un producto digno de elogio.
10.17.06
Tecnicolor
Gracias a Gonzolog nos hemos enterado que hoy ha visto la luz el segundo spot de los televisores Sony Bravia. No nos interesa el producto, nos interesa el anuncio, que es una auténtica virguería. Disfrútenlo.
Sitges 2006 (valoraciones)
Una vez concluido el festival llega la hora de las valoraciones finales. Es este el primero de estos años como corresponsal en el que no se esta de acuerdo en exceso con las películas premiadas. Y es mas doloroso aun este sentimiento cuando la cantidad de películas que tenían papeletas para llevarse premios gordos era tan elevada.
Así pues, tanto el galardón a la mejor película como el de mejor dirección se habría entregado desde aquí a Brick o Exiled, lo mejor de la sección oficial. Básicamente, estos son los dos grandes puntos de desencuentro con el jurado. Y ya que al menos no se han llevado los premios gordos, que menos que alguna mención o alguna migaja dentro de la sección oficial. Afortunadamente, el Jurado Joven ha premiado la cinta de To mientras que Brick se ha llevado el de mejor director novel. Algo es algo.
Ahora sí
El propio Thom Yorke confirmo ayer que, de una vez por todas, Radiohead se ha metido en el estudio para grabar los temas del que será su siguiente álbum tras el Hail to the thief.
La salida del disco está prevista para el próximo año, momento en el que la banda volverá a los escenarios tras su efímera aparición en contados lugares este 2006.
Fuente: Muzikalia
¿Quieres entrenar para ser padre?
Lo de criar mascotas virtuales no es nada nuevo. Hace años el famoso Tamagotchi supuso una pequeña revolución en el mundo del entretenimiento infantil en base a un pequeño dispositivo que permitía controlar a un amigo virtual, educarle, darle de comer, etc…
Ahora la compañía holandesa Media Republic se ha sacado de la manga una nueva vuelta de tuerca creando Eccky, un juego en el que tienes que criar a un recién nacido. El programa, por el momento sólo en holandés, te permite interactuar con tu hijo digital de diversas formas (además de lo mas básico como alimentarlo, también le puedes mandar a una guardería virtual) añadiendo la opción de poder tenerle controlado a través del teléfono móvil y de enviarle ordenes.
El juego lanzara una versión para Gran Bretaña y otra para China en 2007 y se apoyará en los servicios de MSN para extender su popularidad así que vayan preparándose para no quedarse atrás.
Con la popularidad que tienen este tipo de juegos, mas sobre todo desde la llegada de Los Sims, no nos extraña que Eccky sea el próximo pelotazo en materia de entretenimiento.
Fuente: News. com
10.14.06
Sitges 2006 (y VII)
Que mejor que comenzar el día (más o menos) con lo nuevo de Cuarón. Un hombre que tiene una cinta interesante como Y tu mamá también, pero que tampoco había llamado especialmente la atención del que escribe. Pero con Children of men hay que quitarse el sombrero. Aunque sólo sea por la historia que cuenta, por el mundo apocalíptico del que no se nos explica nada, por lo genial que está (como siempre) Clive Owen… pero sobre todas las cosas, por los dos SOBERBIOS (sí, con mayúsculas) planos secuencia que nos regala, al inicio y al final de la cinta.
Del resto de cosas destacadas de esta maratón está Los Abandonados de Nacho Cerdá. Una cinta de terror que consigue crear tensión en el espectador pero que pierde fuelle por alargarse en exceso. También podemos destacar las dos cintas de Kiyoshi Kurosawa vistas ayer, Retribution y Pulse, ambas con el denominador común de tratar el tema de la soledad del hombre en la sociedad actual con resultados convincentes. Mucho ojo con este director que también es capaz de poner la piel de gallina con un par de planos.
Y dentro de las cintas fallidas… tenemos Wicker Man, remake (una vez más) innecesario, Princess, cinta de animación sobre el mundo del porno cuya historia parece intrascendente, Sisters, remake de una cinta de De Palma que tiene un buen arranque pero que se diluye como un azucarillo.
En la categoria de cintas de terror por las secuelas que dejan en el espectador nos reservamos dos. Re-cycle de los hermanos Pang, auténticos terroristas cinematográficos capaces de convertir en un bodrio cualquier idea medianamente interesante que pase por sus manos. Y por último, Moscow Zero, de Luna. Creo que no he presenciado nada más horroroso en mi vida. O quizás compartiría lugar con Rottweiler…
10.12.06
Sitges 2006 (VI)
Cojan una coctelera y empiecen a meter películas de gangsters, westerns y protagonistas de ojos rasgados. ¿Cómo?¿Un western con japoneses? Exacto. Exiled, la propuesta de Johnnie To para la sección oficial ha entrado por la puerta grande y amenaza con ser una de las grandes protagonistas de la entrega de premios. La premisa no puede ser más simple, un grupo de pistoleros, amigos de infancia contra su superior, al que han traicionado. No se puede contar mucho más porque es obligatorio verla. No ha acabado aquí la sesión de To, puesto que también se ha proyectado Election 2. Superior a su antecesora, con una estructura mucho más simple que le permite al director ir al grano sin tener que complicarle la vida al espectador intentando descifrar quién es quién. Otra de las sorpresas agradables del día ha sido Fido, cinta ambientada en el Estados Unidos de los años 50 donde el ser humano ha sido capaz de controlar a los zombis y amansarlos gracias a la tecnología. Comedia muy ácida en muchos momentos, narra la vida de una familia humilde que se hace con uno de ellos y cómo ésta se transforma a partir de la llegada a casa del nuevo inquilino. La animación también ha tenido su lugar hoy con las proyecciones de Paprika, de Satoshi Kon, y The amazing lives of the fast food drifters, de Mamoru Oshii. La primera cuenta una historia algo enrevesada acerca del mundo real y el de los sueños. Una lástima que el guión se pierda por momentos porque la animación es soberbia. De la segunda se puede decir poco, la historia es plana y repetitiva y aburre a la media hora. Esperábamos más del creador de Ghost in the Shell.